Los jugadores de El Palmar no cobran, viajan en sus coches y pagan la gasolina
El Estrella Grana El Palmar no ha querido esperar a última hora y a falta de dos jornadas ha logrado el ascenso a Tercera. Fue en esta última jornada y con el aliciente de hacerlo en casa y ante una afición entusiasmada, porque es la primera vez que un equipo palmareño asciende a esta categoría. Ahora la guinda es acabar como campeón de Preferente.
Antonio Calata Lax, su entrenador, tiene buena culpa de ello a pesar de que reconoce que es el primer sorprendido. «Para nada esperábamos el ascenso. Nuestro objetivo era mucho más modesto, no pasar apuros para mantener la categoría. Pero ha sido un año extraordinario y hemos disfrutado muchísimo, a pesar de los problemas que como todos los equipos hemos tenido que superar».
Calata debutaba a sus 37 años como entrenador en Preferente tras haber estado tres en los juveniles de El Palmar y antes en el fútbol sala. Como futbolista, jugaba de lateral derecho y está curtido en Tercera, después de haberse iniciado en las bases del Real Murcia y haber pasado por el Fortuna, Sangonera, Abarán, Mazarrón, Molina, Relesa Las Palas, Alhameño y Almoradí.
«Voy a probarme», fue lo que pensó cuando ahora hace un año le propusieron tomar las riendas de este equipo. «Aquí ningún futbolista cobra. Hasta los desplazamientos los hacen los jugadores en sus coches particulares y, además, ponen la gasolina de su bolsillo».
Pero Calata destaca que «somos un equipo humilde en el que no contamos con figuras, pero sí con una plantilla muy competitiva y comprometida con este proyecto. A pesar de no cobrar, nadie falta a los entrenamientos».
Un ejemplo de ese buen ambiente es lo que ocurrió con su máximo goleador, Joaquín, que ha marcado 23 tantos. «El Horadada vino a ficharlo y le ofreció bastante dinero, pero él rechazó esa oferta y prefirió seguir con nosotros».
En esa plantilla también figura el defensa central Sergio, al que Calata tuvo como juvenil, y el hermano del entrenador, Javi, al que ficharon hace dos meses y medio. «Lo convencí para que viniera con nosotros y nos aportara un poco de veteranía. Juega de mediocentro y hacía un año que se había dejado el fútbol. El Callosa había sido su último equipo. Nos ha venido muy bien en la recta final del campeonato».
Otro detalle de la modestia de este equipo es que «hasta ahora no nos habíamos podido hacer la foto oficial de esta temporada. Ahora ya hay un buen motivo para esa fotografía».
Normalmente a todo entrenador que asciende a un equipo automáticamente se le ofrece la renovación. En el caso de Calata, antes de tomar una decisión, quiere hablar con el presidente, Francisco Hernández Pozuelo.
«Hay que saber con qué proyecto vamos a contar en Tercera División. Seguro que no podremos pagar a los futbolistas, así que tendremos que ingeniárnoslas y buscar algunos incentivos para que estén contentos con nosotros».
Otro tema que espera que la directiva palmareña acometa es «dar el primer paso para dotar al equipo de una estructura de club».
Vía La Verdad.